| ECSI
Enfermedad Social
Social y
culturalmente nuestra identidad está dada por
nuestra conducta. Somos esencialmente lo que
hacemos. Nuestro comportamiento nos define
socialmente.
Las enfermedades crónicas adquieren el carácter de
“enfermedad social”
cuando incapacitan a las personas
para seguir cumpliendo con sus responsabilidades
familiares, laborales y sociales. El paciente
convive con una disfunción crónica que le impide
llevar el ritmo de vida al que estaba acostumbrado,
comprometiendo su posibilidad de "hacer" y de
“interactuar socialmente”.
La persona no puede alcanzar un satisfactorio nivel
de funcionalidad, afectando aspectos de su vida que
hacen a su cuidado personal y al cumplimiento de roles
cotidianos.
El debilitamiento y/o retardo en el ritmo de la
actividad influye en el estilo de vida produciendo
alteraciones en la relación con la familia,
introduciendo nuevas necesidades, cambios de roles y
conflictos vinculares. Viéndose también alterado el
rendimiento físico e intelectual, el desempeño
laboral y la posibilidad de sostener un intercambio
social normal.
Paulatinamente, éste desajuste funcional crea las
condiciones de quiebre de la unidad bio-psico-social
de la persona, dificultando su integración con el
entorno social. |