| ECSI - FM
Fibromialgia
FAQ
- Preguntas y Respuestas Más Frecuentes
¿Cómo se manifiesta
la Fibromialgia (FM)?
Los pacientes con FM manifiestan sentir fuertemente
doloridos los músculos del cuerpo. Muchas veces el
dolor va acompañado de una sensación de quemazón o
fatiga muscular.
La FM puede ser leve, moderada o seria. Una persona
con FM leve responderá a los tratamientos
sintomáticos y seguirá trabajando y desempeñándose
bien en casi todas las esferas de su vida. Alguien
con FM moderada probablemente tendrá problemas en
uno o dos aspectos de la vida cotidiana como por
ejemplo en el ámbito laboral por ausentismo
reiterado, o en los vínculos interpersonales, cuando
surgen dificultades secundarias por la falta de
comunicación y/o comprensión de los efectos que
causa la sintomatología en general, y el dolor en
particular.
Mucha mas complicada es la situación de la persona
con FM severa cuando a causa de la enfermedad estas
personas dejan de ser socialmente activos y
laboralmente productivos, quedando severamente
descompensados.
La intensidad del dolor puede fluctuar a lo largo
del tiempo pero nunca desaparece por completo. El
dolor es más intenso por la mañana, durante los
cambios de clima y durante los episodios de ansiedad
y estrés. Cuando la persona afectada por FM
permanece inmóvil por cierto tiempo (por ejemplo en
el cine, la sala de espera o en una reunión social),
sus músculos se entumecen y cuando se pone de pie,
el desplazamiento se vuelve dificultoso. De igual
forma, por las mañanas iniciar el movimiento es
doloroso porque los músculos están rígidos.
Aunque la severidad de los síntomas varia en cada
persona, por momentos la FM puede parece a un estado
post-viral. Este aspecto y muchos de los síntomas de
la FM tienen gran similitud con otro trastorno
crónico, la Encefalomielitis Miálgica (ENMI),
comúnmente conocido como Síndrome de Fatiga Crónica
(SFC).
En la actualidad, la FM es una enfermedad fácil de
identificar. La naturaleza difusa del dolor en todo
el sistema musculoesquelético es su característica
principal que ayuda a distinguirla de la ENMI/SFC.
¿Qué causa la Fibromialgia?
La FM es una enfermedad crónica para la cual no
existe una cura específica. Su causa es aún
desconocida y objeto de investigación. Los estudios
científicos se han orientado en la observancia de
lesiones en los músculos, alteraciones
inmunológicas, anomalías psicológicas, problemas
hormonales, alteraciones en la fisiología del sueño
o en los mecanismos protectores del dolor. En este
sentido se han detectado en personas con FM niveles
bajos de algunas sustancias importantes en la
regulación del dolor (particularmente la serotonina)
y niveles elevados de sustancias productoras de
dolor en el sistema nervioso (sustancia P).
La serotonina se encuentra en el cerebro y su misión
es regular la intensidad con que se percibe el
dolor. En personas con FM esta sustancia se
encuentra disminuida.
El neurotransmisor P (viene de pain, dolor en
inglés) se encuentra en la médula espinal actuando
de intermediario en la recepción del dolor desde la
periferia hacia los centros superiores. En el caso
de la FM, el dolor en diferentes partes del cuerpo
que presentan los pacientes podría no ser debido a
una enfermedad en esos órganos, sino a una primaria
anormalidad en la percepción del dolor por parte del
Sistema Nervioso Central (SNC).
La percepción del dolor es regulada en parte por una
porción del SNC llamado Sistema Nervioso Autónomo
(SNA). Esta región controla funciones involuntarias
tales como la respiración, la regulación de la
temperatura y la sudoración. En los pacientes con
FM, hay numerosos síntomas que pueden estar
relacionados a una disfunción del Sistema Nervioso
Autónomo como por ejemplo las sensaciones anormales
de temperatura corporal, enrojecimiento de las
mejillas y alteraciones en la percepción del dolor.
El dolor crónico presente en la FM está dado por una
interacción compleja de los mecanismos fisiológicos
y neurológicos. Los puntos sensibles tienen su razón
de ser a partir de las deficiencias fisiológicas
entre los músculos y las terminaciones nerviosas que
resultan en una alta concentración de las proteínas
del dolor (sustancia P, serotonina y otros
neurotransmisores), las cuales causan una
hipersensibilidad química de los puntos de dolor.
No solo existe esta hipersensibilidad nerviosa mas
fácilmente activada que manda señales de dolor al
cerebro, sino que paralelamente, parece haber una
pérdida de la habilidad para interrumpir la emisión
de estas señales y regularlas. En lugar que las
señales asciendan, den el mensaje y paren, se
establece un circulo vicioso de estimulación del
dolor repetitivo. Consecuentemente los puntos
sensibles están doloridos no solo cuando son
presionados en forma manual, sino también en forma
permanente y espontánea.
Por otro lado, se esta estudiando el papel que las
infecciones virales y bacterianas cumplen como
posibles causas o desencadenantes de la FM. Se
especula que los mismos no causen la FM sino que
parecen despertar algunas anomalías fisiopatológicas
latentes que ya estaban presentes en estos
pacientes.
¿Cómo se diagnostica la Fibromialgia?
En la actualidad no existe ningún análisis de
laboratorio para el diagnóstico de la Fibromialgia.
Para su diagnóstico primero se deben eliminar otras
enfermedades que tienen síntomas similares. Además
según los criterios diagnósticos oficiales,
establecidos por el Colegio de Reumatología
Americano, un paciente tiene que presentar dolores
generalizados en los 4 cuadrantes del cuerpo por un
período de por lo menos tres meses, y debe tener 11
de los 18 puntos sensibles cuando el médico le
examina sitios específicos del cuello, los hombros,
el pecho, la cadera, la rodilla y el codo.
El Colegio Americano de Reumatología estableció en
1990 los criterios diagnósticos que actualmente se
utilizan para el diagnóstico de la FM:
• Dolor musculoesquelético crónico en cada uno de
los cuadrantes del cuerpo (arriba y debajo de la
cintura, y a ambos lados del cuerpo) durante más de
3 meses. • Ausencia de otra enfermedad que pudiera ser la
causa del dolor subyacente (como por ejemplo:
artritis reumatoidea (AR), trastornos tiroideos,
Lupus, etc.) • Presencia de dolor al tacto de por lo menos 11 de
los 18 puntos sensibles.
Para hacer el diagnóstico de FM deben cumplirse
ambos criterios (dolor difuso y dolor en los puntos
dolorosos). Para que el diagnóstico sea válido, la
duración del dolor y la sensibilidad en estos puntos
musculoesqueléticos debe ser como mínimo de tres
meses.
Otros síntomas asociados
Además de los criterios diagnósticos comunes a la
enfermedad, se observan una serie de síntomas que se
sobreañaden al dolor específico de la FM:
• Debilidad generalizada, dolores musculares y
articulares difusos. Otro síntoma frecuente es la
rigidez en la planta de los pies. • Alteraciones del sueño: problemas para conciliar
el sueño e interrupciones frecuentes del dormir
durante la noche. La alteración del sueño también
puede presentarse bajo la forma de mioclonus
(espasmos musculares en las piernas y en los brazos
durante el sueño), lo que provoca un sueño de mala
calidad que hace que la persona con FM se duerma sin
problemas, pero el nivel profundo del sueño se ve
dificultado por la aparición de los dolores. • Fatiga matutina y durante el día.
• Rigidez matutina, en general de forma leve.
• Cefaleas. • Sensación de entumecimiento y hormigueo de una
extremidad, y sensación de tumefacción (hinchazón de
un órgano). • Colon irritable • Vejiga irritable (constante necesidad de orinar)
• Otros síntomas frecuentes son el dolor de cabeza,
la caída del cabello, sensibilidad a la luz, colon
irritable, entumecimiento o calambres de las
extremidades.
Estos síntomas tienden a fluctuar y no
necesariamente ocurren simultáneamente. Pueden
aparecer lentamente o de repente. La FM puede ser
clasificada como:
• Regional o localizada: el dolor está
circunscrito
a una zona anatómica y por tanto limitado a puntos
continuos; es el caso del síndrome miofascial
(espasmos en los músculos masticatorios a pesar que
la articulación temporomandibular es totalmente
normal). • Primaria: se caracteriza por dolor difuso y puntos
dolorosos a la presión en múltiples localizaciones,
con ausencia se una condición concomitante o
subyacente que pudiera explicar los signos y
síntomas músculo-esqueléticos. • Secundaria: está ocasionada por una enfermedad
definida como por ejemplo la artritis reumatoidea o
el hipotiroidismo, cuyo tratamiento mejora el
proceso fibromiálgico.
¿Cómo se trata la Fibromialgia?
No existe aún un tratamiento específico para curar
el cuadro fibromiálgico. En líneas generales, los
tratamientos están dirigidos a mejorar la calidad
del sueño y a reducir el dolor. Ningún tipo de
medicamento funciona de igual manera en todos los
casos. El médico deberá ir buscando que tipo de
medicamento resuelve la sintomatología en cada caso.
Hay varias categorías de drogas utilizadas para el
tratamiento de la FM: analgésicos,
anti-inflamatorios, corticoides, antidepresivos,
relajantes musculares, modificadores del sueño, etc.
No hay ninguna medicación que por si sola pueda
eliminar toda la sintomatología, pero algunas
combinaciones podrían ayudar a disminuir el dolor,
mejorar el sueño y reducir la tensión muscular.
Hay un efecto de arrastre del dolor que provoca
mayor tensión muscular y profundiza las
contracciones musculares y articulares. Existen
drogas en el mercado que ayudan a contrarrestar
estos efectos ayudando a la relajación muscular,
disminuyendo la sensibilidad al contacto y la
presión de los puntos dolorosos. La experiencia y el seguimiento a largo plazo han
indicado que si bien la FM es una enfermedad
crónica, la evolución de la sintomatología puede
variar en severidad de un caso a otro a lo largo del
tiempo. |