La contención
emocional frente a la desestabilización
afectiva que genera el contacto con la
enfermedad. El impacto psicológico producido por
el diagnóstico de una enfermedad crónica y la
poca certeza de su etiología y posibles
tratamientos, desestabiliza emocionalmente al
paciente y a su contexto generando muchas veces
dificultades en la aceptación y el manejo de la
nueva situación
Esclarecimiento de la información disponible y
asimilación de los aspectos de la enfermedad
que se hacen difíciles de aceptar, como por
ejemplo lo imprevisible de su aparición, el
desconocimiento de sus causas, su cronicidad, la
fluctuación de la sintomatología, la ausencia de
un tratamiento específico, etc.
Aprendizaje en el
reconocimiento del patrón de síntomas y
conciencia de nuevos límites y
posibilidades.
Reconocimiento
de las distintas etapas en el proceso de
recuperación. Percepción de los cambios
en la intensidad de los síntomas, y de la
necesidad de graduar la actividad.
Evitar el colapso
físico y emocional mediando una conducta de
previsión y adaptación a los cambios.
Toma de
conciencia de los efectos sociales que la
expresión de esta enfermedad causa.
Conocimiento
de los recursos internos y de los soportes
externos que posibilitarán una respuesta más
adaptada a las necesidades que la enfermedad
impone.