Resumen
Siguiendo el desarrollo filogenético se observan
grandes cambios en la actual vida del hombre:
- Los
estímulos ambientales que otrora fueron
desafiantes, hoy son más una “exigencia” que
un desafío. La alta tecnología reemplaza a
la naturaleza misma del hombre ofreciéndole
recursos materiales que parecen compensar
sus limitaciones biológicas, forzándolo a
seguir la actividad y exigiendo un
sobreesfuerzo físico e intelectual fuera de
lo natural en el intento de responder a las
nuevas exigencias medioambientales.
- Ya no se
trata de adaptarse activamente a la realidad
operando inteligentemente sobre el medio,
ahora hay que sobreadaptarse a la cultura
transgrediendo el ritmo natural.
Como ha señalado
Konrad Lorenz, los hombres “tenemos capacidad
tecnológica para causar daño en un grado que la
selección natural nunca pudo haber previsto”.
Nuestro sistema biológico se defiende de ello a
través de signos evidentes de inadaptación, como
por ejemplo el cansancio crónico.
Los cambios internos y externos de la evolución
seguían un ritmo lento, gradual y natural. Hoy
el ritmo de los cambios exige al mismo sistema
nervioso un esfuerzo de sobreadaptación más
rápido, en forma permanente y sin descanso.
Inevitablemente, todo esto deriva en mayores
expresiones de enfermedad profundizando así el
quiebre del sistema biológico. Los distintos
signos de desadaptación expresan un desesperado
grito interior del sistema neurobiológico en su
intento de seguir dando respuesta a los cambios
y exigencias socioculturales de una manera más
natural.