Desajustes Psicosociales

   
Intolerancia Cultural

Limitación de la actividad

Un tipo de discapacidad poco común
Discapacidad motora y neurocognitiva

Síntomas Neurocognitivos

Evaluación Neuropsicológica - Rehabilitación
 
Desajustes Psicosociales - Index
 

Desajustes Psicosociales

Convivir socialmente con este tipo de enfermedades poco comprendidas genera un estrés social que se agrega al dolor emocional que provoca la enfermedad en sí misma. El no poder llevar el ritmo de vida al que se estaba acostumbrado, ni cumplir los roles familiares y sociales esperados, llevan a un desajuste en la dinámica social.

La sociedad no nos prepara para lidiar y comprender a la enfermedad como proceso, y mucho menos aún para manejar situaciones de enfermedad que se prolongan en el tiempo pudiendo en su curso retroceder, progresar, detenerse o alcanzar la curación completa.

Se espera que para cada síntoma se prescriba el tratamiento adecuado y se recupere así el estado de bienestar. Cuando ello no ocurre de manera sencilla muchos interrogantes se abren, y si esto se extiende en el tiempo sin encontrar las respuestas apropiadas, el paciente queda indefenso ante un sistema de salud que no ofrece respuestas inmediatas a su problema.

La persona no solo tiene que lidiar con la cronicidad de sus síntomas físicos y la inestabilidad emocional concomitante; también debe hacer frente a la intemperancia que lo circunda cuando en los distintos vínculos no encuentra el acompañamiento que necesita para administrar esta crisis. Esto paulatinamente va creando las condiciones que llevan al aislamiento social. Se ha producido un quiebre en la unidad bio-psico-social de la persona que se expresa en un desajuste psicosocial.

Es fácil explicar como se llega al aislamiento social cuando se sufre de una enfermedad crónica. Lo difícil es, desde la misma enfermedad, encontrar las herramientas que permitan instrumentar a las personas afectadas y a los demás actores sociales, en el aprendizaje de una forma más apropiada de afrontar estas situaciones de enfermedad.

El paciente deberá reconocer y aceptar las nuevas limitaciones y posibilidades que la enfermedad plantea, al mismo tiempo que aprenderá a comunicar socialmente sus nuevas necesidades. Asimismo, el entorno familiar y social deberá aprender a comprender esta clase de limitaciones y ofrecer el tipo de soporte y de ayuda que la situación requiera.

El tiempo y la forma en que se programará la actividad de la persona afectada exigirá un cambio en la dinámica del grupo y una redistribución de las tareas y de los roles. De lo contrario, al problema de la discapacidad se suma el de la minusvalía, fenómeno social que se expresa en las consecuencias sociales y ambientales que sufre la persona por el hecho de padecer algún tipo de discapacidad.

Las desventajas se acrecientan como resultado de la falta reconocimiento médico y social de estas enfermedades como debilitantes y discapacitantes.